Por: Hernán Blanco
Rubén Ismael Padilla nació en Santa Ana de Coro un día 5 de Junio
de 1927, en una casona ubicada en los límites de la calle Comercio con el
barrio Monteverde o los Ranchos, su
infancia discurrió bajo la vigilancia un tanto severa de sus padres y sus obligaciones
de escolaridad. Aprendió a leer y escribir en una escuela particular regentada
por la educadora Ligia Ruiz. En 1936
a la edad de 9 años, inició la Primaria Elemental en la Escuela Nacional
Antonio Smith, que culminó en el año 1940, con la calificación de 20 puntos. En
esa época participa en la primera selección de Voleibol que se organiza en el
Estado Falcón, bajo la dirección de sus maestros Alberto Armitáre y Quintín
Flores. Ese sexteto lo integraron; además de Padilla sus compañeros, Celso Amador
Mavárez, Críspulo Arenas, Luís Jordán, Alcides Hurtado y Lorenzo Bueno. Este
sexteto se midió en el patio de La Escuela Talavera, con el sexteto de La
Escuela Antonio D. Ramones de La Vela, dirigida por el profesor Salomón Inaudi
Bolívar
Entre los años 1940 y 1942 estudió Primaria Superior
en la Escuela Falcón. De donde egresa con sobresalientes notas.
En el año escolar 1942 - 43 empezó sus estudios de
bachillerato en el emblemático Liceo “Cecilio Acosta” En esos cuatro años
Padilla vivió con intensidad, el compartimiento de las obligaciones
escolares con preocupaciones políticas, manifestadas a través de colaboraciones
periodísticas publicadas en el semanario La Verdad, editados por el Partido
Comunista, en una de cuyas células militaba con muchas convicciones y orgullo
ciudadano. Padilla fue fundador del Centro Cultural “Elías David Curiel”
y su primer presidente; y Secretario de Actas de la gloriosa Federación de
Estudiantes de Venezuela; militante de la Confederación de Estudiantes
tutelada por el P.C.V; fue Jefe de Redacción de la Revista Cardón que
dirigía Esteban Smith Monzón. Además fue un promotor , muy
preocupado por dar a conocer y proyectar la labor cumplida por las
sociedades Armonía y Alegría, a través de un programa radial denominado “Por
los Caminos de la Tradición”, que se trasmitía por los canales de la emisora
Ondas de los Médanos. También fue miembro de la Comisión de Cultura y
Secretariado de la Delegación de Exámenes del Liceo “Cecilio Acosta”
PADILLA PROMOTOR CULTURAL EN LA RADIO
El Profesor Padilla como todo joven estudiante, soñó
con hacerse médico, razón que lo llevó a inscribirse en 5º AÑO de Biología y
Química en el Liceo Lizandro Alvarado de Barquisimeto, de donde se regresa por
motivos de la difícil situación económica de la familia y la nostalgia por la
novia amada que había dejado en Coro.
Estando en Coro, acudió al Liceo en búsqueda de su
amigo el Ingeniero Tulio De León Penso, Profesor de Física de 4º año para que
le consiguiera un chance como Preparador. Cargo que consiguió. Tenía 19 cuando
asumió la responsabilidad de dictar las cátedras de Física y Matemáticas en
dicha institución, forjadora de preclaros valores de la comunidad. En
Enero de 1947 Tulio dejó la Cátedra y Padilla fue nombrado titular. Padilla
alternaba su actividad docente con la promoción de actividades culturales y
deportivas de la
institución.
Durante 6 años estuvo Padilla ejerciendo en el Cecilio
Acosta. En el año 1952 la promoción egresada, integrada por una generación de
excelentes alumnos, le honró con la designación de Padrino y epónimo. Ese mismo
año el Ministro de Educación de la dictadura perezjimenista le destituye del
cargo. El resto de ese año estuvo desempleado.
RUBÉN
Y EL ATENEO DE CORO
Pocas personas saben que Rubén Padilla es el autor
intelectual del Ateneo de Coro y uno de sus animadores en sus comienzos en la
cátedra de Literatura.
A mediados del año 1953 en un diario local Rubén
Ismael Padilla manifestó en un escrito, la conveniencia de crear en Coro, un
Ateneo a través del cual se promovieran y canalizaran las actividades
culturales de la sociedad en virtud de los reconocimientos que tuviera nuestra
ciudad en el pasado la cual fue considerada la Atenas de Venezuela por la
proyección artística y cultural que desarrollaron, la Sociedad Alegría y
Armonía. Esa preocupación de Rubén Padilla encontró eco en algunos personeros
de la vida pública, los cuales manifestaron su respaldo con una seguidilla de
publicaciones en la prensa, resaltando la importancia de lo expresado por Padilla
en su llamado. Estas personalidades fueron entre otras, Euclides Fuguet, Antero
Dupuy, Francisco Belda Benet, Virgilio Medina, Marbella Medina e Hildemaro
Alguindigue entre otros
La chispa generada por Padilla se materializó en una
comisión que se avocó a promocionar y darle forma a aquella maravillosa idea
que fue tomando cuerpo en la sociedad. Las diligencias ejecutadas por dicha
comisión dieron como resultado la asamblea que se realizó en el Liceo Cecilio
Acosta el día 15 de Marzo de 1955, fecha en que nace el Ateneo de Coro.
Dicha asamblea eligió presidente al Bachiller Ángel S Domínguez, Secretario
General de gobierno durante la gestión del Coronel Vegas Cárdenas. El día en
que se realizó la asamblea para elegir la directiva de dicho Ateneo, Rubén
padilla estuvo ausente, su no comparecencia al nacimiento de la tan anhelada
institución se debió a su desacuerdo con el control y protagonismo que habían
asumido en la constitución de la misma, personalidades afectas
al régimen militar imperante que Padilla confrontaba políticamente.
RUBÉN
Y EL DIARIO LA MAÑANA
Al inicio del año 1953, en compañía de Efraín Petit,
Ricardo González Rincón, Guillermo Cuartín y Edmundo Lugo deciden visitar al
Dr. Rubén López Vargas dueño y gerente de la Editorial Antolino, editora del
diario, LA MAÑANA que por razones técnicas y a poco tiempo de su primera salida
a la luz pública había dejado de circular, para convencerlo de la conveniencia
de que el tabloide matutino circulara de nuevo. Sugerencia que fue aceptada y
con gran deferencia atendida. El diario reanudó su circulación bajo la
Dirección de Rubén López, siendo Padilla su Jefe de Redacción, Petit Jefe de
Información y reportero, González Rincón encargado de la Sección Internacional
y Diego Nicolás Chirino incorporado posteriormente, fue responsabilizado de la
Administración. Poco después se incorporó Virgilio Medina. Este mismo grupo son
quienes deciden contactar a Atilio Yánez Esis para que se encargara de la
gerencia de publicidad, fue así como estos emprendedores Lograron sortear la
carencia del personal técnico idóneo, optimizaron la corresponsalía de Punto
Fijo y el diario fue creciendo en circulación y con estricto apego a su función
fundamental de informar verazmente. A finales de 1954 Rubén se vio conminado a
vender el diario a un consorcio amigos de la dictadura, integrado por Elio H.
San Juan, Gregorio J. Magdaleno, Moisés Colina Morles, Dr. Pedro Curiel
Ramírez, Dr. Raúl López Lilo, y Gustavo Reyes, los cuales modernizan la empresa
con la adquisición de nuevas maquinarias. La nueva gerencia aumentó el personal
de periodistas y técnicos, siendo su nuevo director René Quevedo Pachano. En
esta nueva administración Padilla y Diego Nicolás Chirinos se mantuvieron en
sus cargos. La mujer puso la nota de belleza: Marbella Medina, María Teresa
Salcedo, Helena Graterol y Mildred López, le dieron el toque femenino a la
vieja casona de la calle Manaure. Entre otros colaboradores podemos mencionar a
la profesora Belén San Juan, Pbro. Jesús Hernández Chapellín, Heráclio Guanipa
Infante, Ángel S. Domínguez, Mario Lora Álvarez, Juan C. Estéves, Tarcisio
Almeida, Jesús Díaz Umbría, Cesar Domínguez, Ramón Goitía, José Vicente
Henríquez, Carlos R. Chávez, Francisco Belda Benet, Francisco Belda Planas,
Ramón Arteaga, Alfonso Miranda Santos, Ildemaro Alguindigue, Agustín García,
Héctor Coronado, Manuel Santos Martínez. La nota editorial la redactaba Rubén
Padilla.
Un año después el diario fue vendido a Atilio Yánez Esis, a la razón dueño de la Editorial Orto y al Dr. Rafael González Sirít.. El diario regresó a la calle Zamora a un nuevo local bajó la Dirección de Atilio, y la administración de su esposa Mery López Yánez. Padilla continuó al frente en la Jefatura de Redacción. En los seis años que Padilla estuvo al frente de LA MAÑANA, se desempeñó como profesor del Colegio María Auxiliadora, del Colegio Pío XII, también realizó trabajos a destajo del departamento de prensa de la empresa eléctrica, así mismo estuvo ejerciendo la Presidencia de la A.V.P. (Seccional Coro), la Presidencia del Sindicato de Artes Gráficas. Padilla participó como miembro fundador de la Asociación de Boxeo, junto a Benigno Iglesias y Ali López Atienza.
RUBÉN Y EL LICEO MARIANO DE TALAVERA
A la caída de la dictadura Rubén Padilla recibió la visita del Profesor Diógenes Barreto, comisionado por el Ministerio de Educación del nuevo gobierno, para organizar el personal docente del Liceo de Punto Fijo que tendría por epónimo al Obispo y republicano Mariano de Talavera. Seis años después, luego de su pasantía por el periodismo, regresaba al calor de las aulas de un centro de educación secundaria, segundo que se creaba en la vieja provincia de Coro en 120 años de vida republicana.
Un año después el diario fue vendido a Atilio Yánez Esis, a la razón dueño de la Editorial Orto y al Dr. Rafael González Sirít.. El diario regresó a la calle Zamora a un nuevo local bajó la Dirección de Atilio, y la administración de su esposa Mery López Yánez. Padilla continuó al frente en la Jefatura de Redacción. En los seis años que Padilla estuvo al frente de LA MAÑANA, se desempeñó como profesor del Colegio María Auxiliadora, del Colegio Pío XII, también realizó trabajos a destajo del departamento de prensa de la empresa eléctrica, así mismo estuvo ejerciendo la Presidencia de la A.V.P. (Seccional Coro), la Presidencia del Sindicato de Artes Gráficas. Padilla participó como miembro fundador de la Asociación de Boxeo, junto a Benigno Iglesias y Ali López Atienza.
RUBÉN Y EL LICEO MARIANO DE TALAVERA
A la caída de la dictadura Rubén Padilla recibió la visita del Profesor Diógenes Barreto, comisionado por el Ministerio de Educación del nuevo gobierno, para organizar el personal docente del Liceo de Punto Fijo que tendría por epónimo al Obispo y republicano Mariano de Talavera. Seis años después, luego de su pasantía por el periodismo, regresaba al calor de las aulas de un centro de educación secundaria, segundo que se creaba en la vieja provincia de Coro en 120 años de vida republicana.
A Punto Fijo se fue Padilla dejando atrás la amada
ciudad de sus andanzas, lleno de sueños, nuevos ideales, con la ilusión de
servirle con dedicación y fervoroso empeño a esa emergente ciudad que se
avizoraba grande en el horizonte de la historia, gracias a los complejos
refinadores y puertos petroleros que se estaban desarrollando en el suelo
Peninsular.
El día 16 de Septiembre de 1958 en una casona de la calle Mariño, el Liceo Mariano de Talavera recién fundado abre sus puertas a 400 alumnos, 16 profesores, 2 secretarias y 6 bedeles. Como Director fue designado al Prof. Diógenes Barreto y como subdirectora la profesora Zoraida de Martínez. En el año de 1960 se termina de construir el edificio que hoy ocupa. En 1961 egresó la primera promoción que tiene por epónimo a la ciudad, por sugerencia de Padilla que declinó ese honor. El Liceo conquistó el futuro, se hizo símbolo y emblema, reivindicó un tiempo de espera, en presencia que como un sol era luz difundida bajo el azul del cielo y el arrullo de ese inquieto barítono que es el mar de los caribes
El día 16 de Septiembre de 1958 en una casona de la calle Mariño, el Liceo Mariano de Talavera recién fundado abre sus puertas a 400 alumnos, 16 profesores, 2 secretarias y 6 bedeles. Como Director fue designado al Prof. Diógenes Barreto y como subdirectora la profesora Zoraida de Martínez. En el año de 1960 se termina de construir el edificio que hoy ocupa. En 1961 egresó la primera promoción que tiene por epónimo a la ciudad, por sugerencia de Padilla que declinó ese honor. El Liceo conquistó el futuro, se hizo símbolo y emblema, reivindicó un tiempo de espera, en presencia que como un sol era luz difundida bajo el azul del cielo y el arrullo de ese inquieto barítono que es el mar de los caribes
RUBEN
Y EL ATENEO DE PUNTO FIJO
A su llegada a Punto Fijo no tardó mucho Padilla para
dedicarse a contagiar a sus compañeros con la idea de la creación del Ateneo de
Punto Fijo. Como era de esperarse la idea cundió y se hizo eco. Se eligió una
junta directiva, y un día de Diciembre de 1959, la naciente institución se
instaló públicamente en el Centro Hispano, con la presencia de la declamadora
Berta Moncayo. Por razones que no viene al caso analizar, el Ateneo cayó en una
etapa de injustificada inactividad, hasta que el profesor Padilla que era su
Presidente se alió con la maestra y dirigente del frente femenino de Punto
Fijo, Nuhr María Játem, para invitar a los sectores representativos a vindicar
la existencia del Ateneo. Luego de varios intentos una tarde calurosa del 27 de
septiembre de 1966, en el hogar de la familia Játem se reunieron 16 vecinos,
para discutir y aprobar los estatutos, se redactó el acta constitutiva, se
eligió la directiva y se comisionó al historiador y periodista Virgilio Arteaga,
para que registrara el acta en la oficina Subalterna del Registro de Pueblo
Nuevo bajo la presidencia de Padilla y con la buena voluntad de ese primer
voluntariado. El ateneo empezó a cumplir su misión redentora de socializar la
cultura, de requerir la participación popular en aras de lograr entre otros
objetivos los siguientes: preservar los perfiles de la identidad regional,
salvaguardar el patrimonio cultural e histórico, convertir a la cultura en un
beneficio que llegará horizontalmente a todos los sectores, encauzar las
aptitudes y vocaciones de la infancia y de la juventud, crearle un alma a la
ciudad, hacer de la crónica y la historia testimonios ciertos de nuestro
transito colectivo, hacer del Ateneo un foro abiertos a los reclamos
institucionales, a la disidencia pacífica y razonada, a la expresión libres de
credos, tendencias, inconformidades, aceptar una cultura genésica que marca
nuestra razón de ser que existe ya y es parte de lo que
somos. .
El
Ateneo de Punto Fijo, el sueño hecho realidad
Al principio el ateneo no tenía sede, hasta que en el año 1968 el Ing. Rómulo Rodríguez Campos, gobernador del Estado cedió el local que ocupó el comedor popular de la ciudad. Posteriormente ese local fue refaccionado y adaptado a las exigencias del Ateneo por el Dr. Leoncio López, Gobernador del Estado y discípulo de Padilla, en el Liceo Cecilio Acosta.
Al principio el ateneo no tenía sede, hasta que en el año 1968 el Ing. Rómulo Rodríguez Campos, gobernador del Estado cedió el local que ocupó el comedor popular de la ciudad. Posteriormente ese local fue refaccionado y adaptado a las exigencias del Ateneo por el Dr. Leoncio López, Gobernador del Estado y discípulo de Padilla, en el Liceo Cecilio Acosta.
En la revista Vórtice, editada por el ateneo en el año
de 1986, el Prof. Padilla en la nota editorial planteaba a los poderes públicos
la conveniencia de construir un Teatro Municipal con anexos para el ateneo. El
Dr. Pedro Guillermo D León Gobernador del Estado y discípulo de Padilla en el
Liceo Cecilio Acosta decretó la construcción de ese edificio en conjunción con
Mindur. Casi de inmediato comenzaron los trabajos, hasta que la desidia o la
sub estimación del hecho cultural por parte de gobernantes y dirigentes
políticos levantaron la piedra fundamental de la pereza y la ignorancia que fue
sustituida en los años 2003 y 2004 por las voluntades creadoras del Lic. Jesús
Montilla, Gobernador del Estado y del Ing. Constructor Ali Yánez autor del
proyecto de teatro que no estaba contemplado en el proyecto original. El día 27
de Septiembre del 2004 fue inaugurada la nueva sede, que hoy tiene por
epónimo a su fundador y conductor Rubén Ismael Padilla, por disposición del
Gobernador Montilla y La Asamblea General ateneísta.
Padilla fue fundador de la Federación de Ateneos de
Venezuela, de la Fundación Amigos de la Cultura, del Instituto Cardón, director
de la revista VÓRTICE y ÉNFASIS y
columnista del diario MÉDANO.
Durante su trayectoria al servicio de Educación y la
Cultura Padilla se hizo merecedor a un sin número de reconocimientos, diplomas,
placas, medallas, ordenes tanto de organismos público como privados, así mismo
apadrinó de varias promociones. El Ateneo de Punto Fijo lleva el nombre de
este gran educador Falconiano que además fue declarado Patrimonio Cultural
Viviente de Punto Fijo.
EL
VEREDICTO DE LA OPINIÓN PÚBLICA
La dedicación exitosa de Padilla a los estudios. Su
bien ponderada seriedad profesional su apostolado periodístico, enseñanza de
todos los días, su constante lucha por crear y aupar los dos ateneos, el de
Coro y el de Punto Fijo. Su digna posición ante el mundo y su retadora
realidad, son hitos sobresalientes evaluados con aciertos.
Diego
Nicolás Chirinos, profesor de la universidad de Carabobo.
El que no aprende con el Profesor Padilla, no aprende
con nadie, culto, preparado, profundo, preciso y muy concreto. En la pizarra
números y letras derechitas como si fueran poemas.
Robinsón
Cubas, periodista
Como profesor de Matemáticas, ni común ni corriente,
mucho método, muy pausado, voz inconfundible, exigía porque enseñaba…con su
capacidad y cultura pudo ser millonario, pero prefirió ser lo que es,
millonario en conocimientos.
Freddy
Díaz (alumno)
Los profesores se paraban frente al aula para oír al
profesor Padilla.
Padilla es un baluarte de la educación en Punto Fijo
Abraham
Martí Sánchez (periodista)
Un profesor inmenso.
Guillermo
de León Calles, alumno y ateneísta
¿Un poeta que no se reveló?
“Tu risa es como la lluvia… Yo era un puñado de sangre
sin afanes, un palpitar de sonidos sin ritmo vitales, una voz que se diluía en
los confines de los horizontes de grillos. Mis ojos eran esferas de pan con
carbón girando sobre el eje de una despreocupación inalterable, que se
estrellaban contra los esqueletos de los perros sin destino.”
Profesora Alba Alfonso
Al
transitar por los pasillos del Liceo y ver en una de sus aulas la pizarra donde
se deja asentada la clase del día, LA RECTITUD Y CLARIDAD con que esos números
estaban formados identificaba inmediatamente quién había salido de ella…. El
Profesor Padilla no solamente fue fundador del Liceo, si no EL HOMBRE
INTELECTUAL FORJADOR DE TANTAS JUVENTUDES, LUCHADOR INCANSABLE EN LA COMUNIDAD
TALAVERANA Y PUNTOFIJESE...siempre será querido por toda esta comunidad
talaverana quienes por muchos años compartimos con él desde sus inicios los
momentos más difíciles vivido por nuestra institución....reciba ustedes sus
hijos, familiares mis condolencias y las de mis hijos Luis, Ana y Jesús quienes
tuvieron la dicha como muchos más de haber recibido clases magistrales de tan
honorable Profesor!!!!..
INTELIGENCIA,
SABIDURÍA, HUMANIDAD, SENSIBILIDAD, HONESTIDAD, y otras cualidades más que en
este momento son difíciles recordar son pocas para calificar a mi querido amigo
y colega PROFESOR RUBÉN ISMAEL PADILLA...hombre
conductor y formador de un hogar admirable lleno de tanto amor como siempre él
fue capaz de dar a todos aquellos quienes fuimos sus amigos y a los que no lo
eran también...como colega lo identificamos en nuestro andar diario de nuestro
querido Liceo Mariano de Talavera como "LA ENCICLOPEDIA ANDANTE" a
donde uno recurría en aquellos momentos de dificultad del significado de algún
vocablo de nuestro idioma.
Hernán Blanco
Un apóstol que lo dejó todo por la educación y la
cultura, ni se sirvió ni se lucró de ella. El pueblo que tanto amó, a
quien con tanto esmero se dedicó, por el que tanto lucho y sufrió, fue desleal
en demasía. Una buseta casi vacía con algunos familiares fuimos quienes le
acompañamos a su última morada.
¿Que significará para los Puntofijense la palabra agradecimiento y sentido de pertenencia?
Al inicio del año 1953, en compañía de Efraín Petit, Ricardo González Rincón, Guillermo Cuartín y Edmundo Lugo deciden visitar al Dr. Rubén López Vargas dueño y gerente de la Editorial Antolino, editora del diario, LA MAÑANA que por razones técnicas y a poco tiempo de su primera salida a la luz pública había dejado de circular, para convencerlo de la conveniencia de que el tabloide matutino circulara de nuevo. Sugerencia que fue aceptada y con gran deferencia atendida. El diario reanudó su circulación bajo la Dirección de Rubén López, siendo Padilla su Jefe de Redacción, Petit Jefe de Información y reportero, González Rincón encargado de la Sección Internacional y Diego Nicolás Chirino incorporado posteriormente, fue responsabilizado de la Administración. Poco después se incorporó Virgilio Medina. Este mismo grupo son quienes deciden contactar a Atilio Yánez Esis para que se encargara de la gerencia de publicidad, fue así como estos emprendedores Lograron sortear la carencia del personal técnico idóneo, optimizaron la corresponsalía de Punto Fijo y el diario fue creciendo en circulación y con estricto apego a su función fundamental de informar verazmente. A finales de 1954 Rubén se vio conminado a vender el diario a un consorcio amigos de la dictadura, integrado por Elio H. San Juan, Gregorio J. Magdaleno, Moisés Colina Morles, Dr. Pedro Curiel Ramírez, Dr. Raúl López Lilo, y Gustavo Reyes, los cuales modernizan la empresa con la adquisición de nuevas maquinarias. La nueva gerencia aumentó el personal de periodistas y técnicos, siendo su nuevo director René Quevedo Pachano. En esta nueva administración Padilla y Diego Nicolás Chirinos se mantuvieron en sus cargos. La mujer puso la nota de belleza: Marbella Medina, María Teresa Salcedo, Helena Graterol y Mildred López, le dieron el toque femenino a la vieja casona de la calle Manaure. Entre otros colaboradores podemos mencionar a la profesora Belén San Juan, Pbro. Jesús Hernández Chapellín, Heráclio Guanipa Infante, Ángel S. Domínguez, Mario Lora Álvarez, Juan C. Estéves, Tarcisio Almeida, Jesús Díaz Umbría, Cesar Domínguez, Ramón Goitía, José Vicente Henríquez, Carlos R. Chávez, Francisco Belda Benet, Francisco Belda Planas, Ramón Arteaga, Alfonso Miranda Santos, Ildemaro Alguindigue, Agustín García, Héctor Coronado, Manuel Santos Martínez. La nota editorial la redactaba Rubén Padilla.
Un año después el diario fue vendido a Atilio Yánez Esis, a la razón dueño de la Editorial Orto y al Dr. Rafael González Sirít. El diario regresó a la calle Zamora a un nuevo local bajó la Dirección de Atilio, y la administración de su esposa Mery López Yánez. Padilla continuó al frente en la Jefatura de Redacción. En los seis años que Padilla estuvo al frente de LA MAÑANA, se desempeñó como profesor del Colegio María Auxiliadora, del Colegio Pío XII, también realizó trabajos a destajo del departamento de prensa de la empresa eléctrica, así mismo estuvo ejerciendo la Presidencia de la A.V.P. (Seccional Coro), la Presidencia del Sindicato de Artes Gráficas. Padilla participó como miembro fundador de la Asociación de Boxeo, junto a Benigno Iglesias y Ali López Atienza.
¿Que significará para los Puntofijense la palabra agradecimiento y sentido de pertenencia?
Al inicio del año 1953, en compañía de Efraín Petit, Ricardo González Rincón, Guillermo Cuartín y Edmundo Lugo deciden visitar al Dr. Rubén López Vargas dueño y gerente de la Editorial Antolino, editora del diario, LA MAÑANA que por razones técnicas y a poco tiempo de su primera salida a la luz pública había dejado de circular, para convencerlo de la conveniencia de que el tabloide matutino circulara de nuevo. Sugerencia que fue aceptada y con gran deferencia atendida. El diario reanudó su circulación bajo la Dirección de Rubén López, siendo Padilla su Jefe de Redacción, Petit Jefe de Información y reportero, González Rincón encargado de la Sección Internacional y Diego Nicolás Chirino incorporado posteriormente, fue responsabilizado de la Administración. Poco después se incorporó Virgilio Medina. Este mismo grupo son quienes deciden contactar a Atilio Yánez Esis para que se encargara de la gerencia de publicidad, fue así como estos emprendedores Lograron sortear la carencia del personal técnico idóneo, optimizaron la corresponsalía de Punto Fijo y el diario fue creciendo en circulación y con estricto apego a su función fundamental de informar verazmente. A finales de 1954 Rubén se vio conminado a vender el diario a un consorcio amigos de la dictadura, integrado por Elio H. San Juan, Gregorio J. Magdaleno, Moisés Colina Morles, Dr. Pedro Curiel Ramírez, Dr. Raúl López Lilo, y Gustavo Reyes, los cuales modernizan la empresa con la adquisición de nuevas maquinarias. La nueva gerencia aumentó el personal de periodistas y técnicos, siendo su nuevo director René Quevedo Pachano. En esta nueva administración Padilla y Diego Nicolás Chirinos se mantuvieron en sus cargos. La mujer puso la nota de belleza: Marbella Medina, María Teresa Salcedo, Helena Graterol y Mildred López, le dieron el toque femenino a la vieja casona de la calle Manaure. Entre otros colaboradores podemos mencionar a la profesora Belén San Juan, Pbro. Jesús Hernández Chapellín, Heráclio Guanipa Infante, Ángel S. Domínguez, Mario Lora Álvarez, Juan C. Estéves, Tarcisio Almeida, Jesús Díaz Umbría, Cesar Domínguez, Ramón Goitía, José Vicente Henríquez, Carlos R. Chávez, Francisco Belda Benet, Francisco Belda Planas, Ramón Arteaga, Alfonso Miranda Santos, Ildemaro Alguindigue, Agustín García, Héctor Coronado, Manuel Santos Martínez. La nota editorial la redactaba Rubén Padilla.
Un año después el diario fue vendido a Atilio Yánez Esis, a la razón dueño de la Editorial Orto y al Dr. Rafael González Sirít. El diario regresó a la calle Zamora a un nuevo local bajó la Dirección de Atilio, y la administración de su esposa Mery López Yánez. Padilla continuó al frente en la Jefatura de Redacción. En los seis años que Padilla estuvo al frente de LA MAÑANA, se desempeñó como profesor del Colegio María Auxiliadora, del Colegio Pío XII, también realizó trabajos a destajo del departamento de prensa de la empresa eléctrica, así mismo estuvo ejerciendo la Presidencia de la A.V.P. (Seccional Coro), la Presidencia del Sindicato de Artes Gráficas. Padilla participó como miembro fundador de la Asociación de Boxeo, junto a Benigno Iglesias y Ali López Atienza.

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